El juez instructor del caso, Antonio Moreno Marín, ha levantado el secreto de sumario y ha dado a conocer las doce imputaciones tras dos meses de investigación.
Diez sacerdotes y dos laicos han sido imputados en el presunto caso de abusos sexuales cometidos en Granada. El juez Antonio Moreno Marín, titular del juzgado de instrucción número 4 de Granada, ha levantado el secreto de sumario después de dos meses de investigación. Los doce imputados están acusados de ser autores, encubridores y conocedores necesarios de las agresiones contra el joven que, según se recoge en el auto, ha denunciado ser víctima «de continuados o permanentes abusos sexuales por parte de un grupo de sacerdotes incardinados en la diócesis de Granada, desde el año 2004, cuando el denunciante tendría 14 años y hasta el 2007, cuando ya contaba con 17 años de edad». También se investigan las denuncias de otras tres personas, que relataron al juez instructor cómo habían sido víctimas de abusos sexuales de forma reiterada por parte de los sacerdotes imputados. Asimismo, Moreno Marín ha apuntado en el auto la gravedad de los hechos porque los implicados son «representantes de confesión religiosa» que, «lejos de ser garantes de los principios religiosos proclamados por dicha confesión y su más Alto signatario, indiciariamente se podrían haber convertido en sus transgresores». Los imputados disponen de diez días para presentar sus alegaciones sobre la posible prescripción de los delitos de los que han sido acusados. Según asegura el joven denunciante, los hechos se habrían producido hace más de diez años, cuando él era monaguillo en la iglesia de San Juan de Vianney en Granada. Por su parte, el Arzobispado de Granada ha reiterado su confianza en la justicia y Monseñor Javier Martínez, arzobispo de la diócesis, se encuentra actualmente en Roma, donde concelebró el martes día 27 una misa con el Papa Francisco en Santa Marta. Mons. Javier Martínez abrió un procesos canónico cuando se reunió con el joven que denuncia los abusos y que ya había recibido una llamada del Santo Padre pidiéndole perdón en nombre de la Iglesia.