Gregg Cunningham, destacado líder provida americano, afirmaba ayer en una entrevista en La Gaceta que el apoyo de los obispos polacos a la causa provida fue clave para la derrota del aborto en el país de Juan Pablo II.
Gregg Cunningham, abogado de profesión, ha sido una de las personas que más han luchado para lograr que por primera vez desde la legalización del aborto en Estados Unidos (en 1973), haya más personas en contra del aborto que a favor, según revelan encuestas como la de Gallup. Hace años que Cunningham dirige el Center for Bio-Ethical Reform, la asociación desde la que cocina las campañas para fomentar una cultura provida y denunciar las políticas abortistas. Ayer fue entrevistado por Javier Torres en el diario LA GACETA.
La pregunta del millón: ¿cómo logró el cambio de mentalidad sobre el aborto en EE UU?
Mostrando en lugares públicos las fotos de niños no nacidos, es decir, niños antes de ser abortados. Eso es esencial. Nuestra cultura es principalmente visual. Fundamentalmente, organizando exposiciones gráficas sobre el aborto en las universidades. La inhumanidad del aborto no se puede expresar con palabras. Cuando queremos combatir el aborto solo con palabras estamos ocultando esa porción de maldad que no cabe en las palabras.
¿Y qué es lo que los partidarios del aborto quieren ocultar?
Los abortistas tratan de ocultar la humanidad de los niños no nacidos y la inhumanidad del aborto. Las imágenes de la realidad del aborto conmocionan y no dejan indiferente a nadie. Los abortistas tratan por todos los medios de ocultarlas pese a que, incoherentemente, están defendiendo que el aborto es bueno.
Pero no es lo único que tratan de esconder…
Con tan sólo un minuto de vida, el ADN del embrión contiene tres billones de pares de datos genéticos, y eso también lo quieren omitir, junto con el maravilloso y rápido desarrollo embrionario y, sobre todo, la cruda realidad del aborto.
En su opinión, ¿cuándo considera que empieza la vida humana?
Como asunto científico que es, la vida humana empieza al minuto de la fecundación del óvulo por el esperma. No hay discusión.
¿Por qué podemos considerar el aborto genocidio?
El aborto es el exterminio sistemático de los más débiles y desfavorecidos de la clase humana, de los niños no deseados por sus padres. El genocidio puede ser físico, si los bebés no superan los estándares de calidad; genocidio intelectual, como el que sufren los niños con síndrome de Down; genocidio por razón de sexo, como los millones de abortos que sufren principalmente las niñas en el mundo; etcétera. Sí, el aborto es un genocidio.
En cambio, los políticos de izquierda dicen que el aborto es un derecho de la mujer, pero es que muchos políticos en teoría conservadores no dicen lo contrario.
No debemos confiar tanto en los políticos conservadores para cambiar la corriente abortista. Debemos ser nosotros mismos los que impulsemos el cambio.
¿Por qué muchos políticos presumen de su fe católica en público pero al final no promueven leyes defensoras de la vida?
Muchos son moralmente cobardes. Siguen la opinión pública que mejor les convenga, pero en realidad no quieren influir o promover sus propias ideas.
¿Y qué me dice de Obama en este asunto?
Barack Obama no sólo apoya el aborto, sino que en repetidas ocasiones se ha opuesto a la ley que propicia atención médica a los niños que han nacido a consecuencia de un aborto mal practicado. Obama está a favor del infanticidio.
¿Cuál es la mejor política para erradicar el aborto?
Enseñar a la gente a ver las fotos de niños no nacidos tal y como las mostramos nosotros. En Polonia la mentalidad provida aumentó abrumadoramente después de las campañas.
¿Cuál fue la clave?
Allí contaron con el respaldo de los obispos polacos. Las imágenes fueron expuestas incluso en los laterales de las iglesias. Es vital el papel de la Iglesia para promover la vida mostrando a sus feligreses quiénes son de verdad estos niños y qué supone realmente el aborto.